La  consultora navarra SiG, especializada en estudios y simulaciones para la industria de las renovables abrió este verano su delegación en Australia.

 En el año 2014, nuestro compañero Oscar Alonso decide imprimir un giro a su labor profesional, después de su experiencia como investigador, como profesional de la gran empresa en el sector eólico y profesor de la UPNA, impartiendo el máster de energías renovables. Fue entonces cuando entran en su vida sus hijos pequeños.

Hay veces que vemos el paisaje tras el cristal del vehículo en el que viajamos y vemos la vida tras el cristal de un despacho. Óscar decidió abolir esa barrera de cristal que le separaba de la familia y de la vida. Así nació SiG, una consultora de ingeniería donde los mundos profesional y familiar fueran compatibles y estuvieran engarzados, donde la conciliación es la norma y tiene el mismo peso que la facturación.

Un año después, dos familias más se unen a este reto y con Daniel Garralda y Xabier Barón el proyecto toma forma.  Las noches de biberones suceden a los días de planes, programaciones y simulaciones. La empresa se consolida y pone a prueba  su modelo de negocio con clientes importantes que la acompañarán en el trayecto de estos años. La industria de las energías renovables de Sarriguren confía en nuestro servicio y la empresa se constituye oficialmente. Elegimos el modelo cooperativista, donde los principios, el progreso y las personas son los pilares que lo fundamentan y con los que nos alineamos. El equipo crece, las renovables salen de un largo invierno y el mercado se desarrolla a buen ritmo.

Cinco años después, Óscar y su equipo detectan una oportunidad de negocio allí donde nuestros servicios son demandados, en Australia. De la mano de Ingeteam, una de las empresas que han confiado en nuestro servicio, Oscar emprende una nueva aventura con la apertura de la delegación de SiG en Australia. Es un paso valiente y meditado, inspirado por Ingeteam, que ha sabido crecer y jugar en las grandes ligas de la industria mediante esfuerzo e imaginación practicado desde abajo y en poco tiempo.

Nuestro compañero viaja con su familia, lidiará con incendios apocalípticos y lluvias torrenciales,  y sentará para la industria navarra del conocimiento una cabeza de playa en las costas de Sidney para dar servicio a los nuevos desarrollos de las renovables en un escenario de dimensiones geográficas, condiciones climáticas y entornos complejos que van a poner a prueba los conocimientos y capacidades de nuestro compañero Óscar. Ánimo, pues, compañero y recuerda que “Dios creo Australia para testar a los buenos ingenieros eléctricos” 😉.